Tradición

Renovar no es empezar de cero

APUNTE 01

Una tradición no es un museo

A veces utilizamos la palabra “tradición” como sinónimo de conservación. Algo nos ha sido entregado y nuestra misión consistiría fundamentalmente en impedir que cambie.

Pero una tradición viva nunca funciona exactamente así.

Recibir algo implica también comprenderlo, interpretarlo, encarnarlo y transmitirlo en unas circunstancias que nunca son idénticas a las anteriores. Cada generación cristiana recibe una fe que no ha inventado. Y, al mismo tiempo, tiene que descubrir qué significa vivirla aquí y ahora.

Las preguntas cambian.

El lenguaje cambia.

La cultura cambia.

Nuestra comprensión del ser humano cambia.

Aparecen realidades que quienes nos precedieron sencillamente no pudieron imaginar.

Y entonces no basta con buscar en el pasado una respuesta formulada exactamente en nuestros términos.

Hay que pensar para que se haga verdad la conocida frase de Chesterton: “La Tradición no es la fe muerta de hombres vivos sino la fe viva de hombres muertos”.

APUNTE 02

Renovar no significa adaptarse a cualquier novedad

Pero igual de distorsionado sería el movimiento contrario: si la repetición puede convertir la tradición en algo inmóvil, identificar renovación con adaptación permanente al presente puede vaciarla de contenido. No todo lo nuevo es necesariamente mejor. No toda transformación cultural exige modificar inmediatamente nuestra manera de comprender la fe. Y una teología que únicamente intenta resultar aceptable para su época puede terminar dejando de cuestionarla. Por eso renovar exige discernimiento.

Hay cosas que necesitan cambiar porque pertenecían más a una determinada época que al corazón de la fe.

Hay palabras que necesitan ser explicadas nuevamente.

Hay categorías que pueden enriquecerse.

Hay preguntas nuevas que obligan a mirar de nuevo fuentes antiguas.

Y también hay realidades que precisamente necesitan ser discutidas desde aquello que hemos recibido.

La teología es también tradición sapiencial crítica y creativa. Tene capacidad para transformar la vida de los seres humanos en todo momento histórico desde su presupuesto central: Jesús de Nazaret.

CIERRE

Volver puede ser una forma de avanzar

Quizá una de las paradojas más interesantes de toda renovación cristiana sea esta: muchas veces avanzar exige volver.

Volver a la Escritura.

Volver a los grandes autores.

Volver a las preguntas que dieron origen a determinadas formulaciones.

Volver a distinguir lo esencial de las maneras concretas en las que ese contenido fue expresado en otros momentos.

No para reproducir el pasado, sino para recuperar su capacidad de generar algo nuevo. Una tradición está viva cuando todavía puede producir pensamiento.

Cuando sigue siendo capaz de encontrarse con una cultura distinta.

Cuando puede hacerse preguntas que antes no existían sin perder por eso su identidad.

Cuando lo recibido no funciona como una pieza de museo sino como la sangre que vivifica.

En Onlife queremos movernos precisamente ahí.

No porque tengamos resuelta la relación entre tradición y renovación, sino porque creemos que merece la pena pensarla.

En voz alta.